#SomosAparejadoras: Pasión y versatilidad en la Arquitectura Técnica
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el COAATBU organizó una nueva edición de su tradicional mesa redonda #SomosAparejadoras, donde profesionales de distintas generaciones reivindicaron las múltiples salidas de una profesión que, en palabras de las ponentes, “encanta” a quien la ejerce.
“Me encanta”. Esta rotunda afirmación fue el hilo conductor del encuentro organizado por el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Burgos (COAATBU) para conmemorar el 8M. A través de sus diversas trayectorias, las participantes coincidieron en definir la Arquitectura Técnica como una profesión polivalente y apasionante, capaz de ofrecer un desarrollo pleno tanto a pie de obra como en estudios, consultoría de seguridad o docencia; ámbitos que, a menudo, “todavía son desconocidos para la sociedad”.
Susana Briones Gutiérrez, vocal del COAATBU, fue la encargada de inaugurar este foro, que ya se ha consolidado como una cita ineludible en el calendario colegial. En su intervención, destacó el avance de la mujer en el sector, una visión compartida por el resto de ponentes: Mar Albillos, Ana Isabel González, Mónica García Calvo, Leticia Abad y Gema Villalaín.
Vocación y realidad a pie de obra
Fue Gema Villalaín quien no dudó en confesar que la Arquitectura Técnica “me encanta, me encanta, me encanta”, a pesar de los retos cotidianos. Una pasión suscrita por sus compañeras, quienes subrayaron que, en la actualidad, “a pie de obra no existe discriminación”.
Por su parte, Mar Albillos echó la vista atrás para recordar la exigencia de los años de carrera en Burgos. Según explicó, esa formación permitió a su generación llegar a la obra “fortalecida”. Respecto a la gestión de grandes proyectos, apuntó que, aunque a veces “eres una hormiguita, tienes tu responsabilidad” y es vital saber imponer el criterio profesional.
El reto de la formación y la gestión humana
Ana Isabel González, aportó una experiencia multidisciplinar al haber compaginado el ejercicio libre con la docencia y el trabajo en estudio. González lamentó que los alumnos finalizan hoy la titulación “sin haber visitado una obra” y conocer por tanto lo que se van a encontrar ahí.
En esta misma línea, Mónica García Calvo reconoció que suplió esa falta de contacto inicial con la realidad constructiva aprendiendo directamente de los “profesionales a pie de obra”, dedicando horas a observar los oficios para comprender las necesidades reales de cada proyecto. Leticia Abad, la integrante más joven de la mesa, coincidió en este aprendizaje práctico, subrayando el valor de encontrar “buenos compañeros” que actúan como mentores en los inicios profesionales.
Un futuro por descubrir: visibilidad y formación
Uno de los puntos clave del debate, liderado por Susana Briones, fue la necesidad de dar a conocer las salidas profesionales de la titulación entre los jóvenes. Las ponentes insistieron en que la sociedad aún no percibe la enorme versatilidad de la Arquitectura Técnica ni su capacidad de adaptación a las nuevas demandas sociales.
El encuentro, retransmitido online y seguido presencialmente en la sede del COAATBU por un grupo de compañeras y vinculadas a la profesión, concluyó en un ambiente de cercanía y compañerismo, reafirmando el éxito de la iniciativa #SomosAparejadoras como punto de unión y visibilización del talento femenino en la edificación.























